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Oportunidades en un Mundo de Certidumbre

Por Mayalin Williams

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Como nada otro año que se fue y de vuelta a los planes de inicio de año con  las ilusiones y retos del año en curso.

Será éste  un año más de lo mismo? O será un año de más progreso, de más avances?

Eso depende de nuestra perspectiva actual, los seres humanos vivimos sujetos a leyes universales, entre ellas se encuentra la dimensión del tiempo, innegablemente tenemos un pasado, un presente y un futuro, si de nuestro pasado extraemos la experiencia, es decir que le sacamos provecho al aprendizaje adquirido, recordamos para no repetir los mismos errores, para hacer un recorrido de los conocimientos adquiridos, efectuamos un inventario de contactos y hacemos analogías de los diferentes lugares que hemos recorrido, … traemos joyas muy útiles a nuestro presente.

Es aquí donde la revisión del 2,015 es un tesoro para mí y no es algo nuevo darme cuenta que cuando analizo en retrospectiva cuándo me ha ido mejor, es precisamente cuando he trabajado menos, pero he estado más enfocada, así decidí buscarle soporte científico a lo que ya anticipaba.

Se ha propagado la falacia de que para ser más próspero hay que trabajar más, pero yo aprendí en mis cursos de Economía allá en los 90´s que “el trabajo es una desutilidad” es decir que el hombre hará lo necesario para trabajar menos, con qué razón nuestra neurología tiene una resistencia nata al trabajo duro.  Sin embargo hoy se dice que el objetivo nunca ha sido trabajar más, sino “obtener mayores resultados” y eso sí hace sentido.

Está comprobado que cuando trabajamos más ocurre lo que también en economía se llama Ley de Rendimientos Decrecientes, es decir la primera semana que alguien trabaja 50, 60 horas en lugar de las habituales 40 o 44, su productividad aumenta, pero esto se paga en las restantes 3 semanas cuando aunque trate de trabajar más de 40 horas a la semana su productividad desciende, aún más de lo que había aumentado la primera semana.

A esto agregamos otra falacia ampliamente divulgada “Que somos multitarea”  esto no es cierto, los neurólogos han comprobado que la corteza cerebral que es la encargada de nuestros procesos, sólo se puede enfocar en una cosa a la vez, lo que tenemos es una falsa ilusión de que atendemos varias cosas, lo que hace el cerebro es “switchearse”, estar intercambiando la atención de una cosa a otra, lo que genera más desgaste y menos productividad.

A principios del siglo pasado con la revolución industrial surgió la producción en serie y esto sí que elevó la productividad, pues aunque nosotros no somos máquinas y precisamente también porque no lo somos, nos es más efectivo el trabajo por lotes, procesando una cosa a la vez.

Bueno, ya pasamos por el punto de vista económico, el neurológico, notemos ahora el emocional, familiar e integral.  Cuando destinamos tiempo a la familia, al ejercicio, a los hobbies, el estudio, a la pareja, a nuestras convicciones espirituales, nos sentimos seres más satisfechos, felices, integrales, sin cargos de consciencia o estorbos porque dejamos desatendida algún área, resultado:  Pasamos a ser más productivos en nuestras horas laborales porque no tenemos estorbos mentales que nos distraigan.

Claro, hay otra serie de circunstancias que pueden afectar la productividad de una persona, pero en resumen, si una persona se enfoca en pocas tareas, las ejecuta en lugar de todas a la vez, de una en una, en lugar de trabajar más de 40 o 44 horas a la semana, trabajara por ejemplo 35 pero a su 100% y el resto del tiempo lo utilizara para realizarse también en sus otras áreas de interés, incluyendo 8 horas de sueño de calidad cada día, el resultado podría sorprenderle, su productividad se eleva significativamente y también su satisfacción.

Y cómo puedo aún ser más productiv@ en el 2,016?  Valiéndome de mi querida amiga la tecnología, seguir empoderando mi ser, alimentándome y ejercitándome sanamente, poniendo en práctica lo aprendido respecto a la administración del tiempo, enfoque y neuro comunicación entre otras cosas.

Les deseo un 2,016 muy bendecido, en el cual trabaje menos pero obtenga mucho más!

Hasta pronto,

Mayalin Williams

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